
¿Por qué niños y adultos muerden sus lápices y bolígrafos?
¿Te resultan familiares las marcas de dientes en bolígrafos o lápices? Estos objetos se encuentran entre los soportes que más se muerden. Resulta bastante lógico: ya están en la mano cuando pensamos, escribimos, leemos o nos concentramos.
Masticar puede ayudar a algunas personas a mantener la atención. Ya sea a los 8 años durante un dictado o en la edad adulta frente a una gran carga de trabajo, el bolígrafo o el lápiz se convierten a veces en el recurso más accesible para responder a necesidades orales o sensoriales.
Lo que el cuerpo busca realmente
Masticar aporta a la mandíbula una estimulación propioceptiva. La propiocepción es la percepción de la presión, la resistencia y la posición del cuerpo. Para muchas personas, este tipo de estimulación puede resultar reguladora, estructurante y relajante.
Esto también explica por qué mascar chicle, morderse los labios o morder un bolígrafo puede surgir en momentos de estrés, concentración o gran exigencia mental. La mandíbula proporciona una fuente fiable de información sensorial, y el sistema nervioso puede aprender desde muy temprano que este movimiento repetitivo ayuda a mantenerse concentrado o regulado.
En niños, adolescentes o adultos con mayores necesidades sensoriales orales, esta búsqueda puede ser aún más evidente. No siempre se trata de aburrimiento o de una actitud desafiante: el sistema nervioso busca un estímulo, y el lápiz o el bolígrafo resulta ser simplemente el objeto más accesible en ese instante.
¿En qué momentos ocurre con mayor frecuencia?
Observar en qué momentos aparece la masticación puede resultar más útil que centrarse únicamente en la conducta en sí. Los episodios de masticación suelen coincidir con determinadas situaciones.
- En tareas que exigen una atención prolongada: exámenes, ejercicios de escritura, lectura, trabajo en la oficina o sesiones largas de deberes. En estas situaciones, el cerebro realiza un gran esfuerzo y puede buscar una estimulación repetitiva para mantenerse concentrado.
- Durante las transiciones o los tiempos de espera: antes de empezar una clase, entre dos actividades, en un trayecto largo o durante momentos con poca estimulación. El sistema nervioso puede buscar entonces algún tipo de entrada sensorial.
- Cuando aumenta el estrés o la ansiedad: una tarea difícil, un examen, una clase ruidosa o un entorno impredecible pueden intensificar la necesidad de masticar.
- En personas con TDAH o particularidades sensoriales: masticar durante tareas que requieren concentración puede ser frecuente. El estímulo sensorial oral repetitivo puede ayudar a mantenerse conectado/a y regulado/a.
El momento en que aparece el comportamiento puede ofrecer pistas valiosas sobre lo que el cuerpo busca: mayor estabilidad, estimulación, concentración o regulación.
Hacer que el propio lápiz sea más seguro para morder
Dado que el lápiz ya está en la mano, la solución más práctica no siempre consiste en sustituirlo por otro material. Puede resultar más lógico hacer que el propio lápiz sea más seguro para morder.
Los capuchones de masticación para lápices están diseñados para esto. Se colocan sobre un lápiz estándar y ofrecen una superficie más adecuada y duradera justo donde la persona suele morder.
El nivel de resistencia también es importante. Una masticación suave no requiere el mismo tipo de material que una masticación más intensa. Si los lápices o bolígrafos se desgastan con rapidez, puede ser necesario optar por una alternativa más resistente.
Cuando la masticación no se limita al escritorio
Los capuchones para lápices pueden ser útiles al escribir, hacer los deberes o trabajar en la oficina. Sin embargo, si la necesidad de masticar también aparece durante las transiciones, en casa, entre dos tareas o cuando no hay ningún lápiz a mano, pueden ser necesarias otras soluciones.
- Las joyas de masticación: al llevarse alrededor del cuello, están siempre a mano sin tener que buscar un material independiente. Algunos diseños discretos son ideales tanto para la escuela como para la oficina.
- Los materiales de masticación de mano: pueden ofrecer una superficie más amplia para explorar y resultar adecuados para quienes no desean llevar un collar. Algunos modelos también permiten alcanzar los molares, una zona donde la masticación proporciona una importante estimulación propioceptiva.
El objetivo sigue siendo el mismo: ofrecer a la boca una alternativa más segura para responder a la estimulación que ya está buscando.
Otras ideas que pueden ayudar
Ciertas adaptaciones también pueden ayudar a responder a las necesidades sensoriales orales a lo largo del día.
- Los alimentos crujientes o de textura firme: incorporar alimentos que exijan un mayor esfuerzo a la mandíbula puede aportar una estimulación regular. Según la edad, las capacidades, las preferencias y las posibles restricciones alimentarias, esto puede ayudar a algunas personas a reducir la necesidad de morder objetos no comestibles.
- La actividad física y los ejercicios de trabajo pesado: las necesidades sensoriales orales pueden formar parte de un conjunto más amplio de necesidades corporales. Actividades como nadar, trepar, cargar, empujar o tirar pueden proporcionar una estimulación propioceptiva a todo el cuerpo.
- La implicación del equipo educativo: cuando la masticación de lápices ocurre en la escuela, redirigirla hacia un material más seguro funciona mejor si los adultos que acompañan al niño comprenden el motivo sensorial de esta conducta y actúan de forma coherente.
Un terapeuta ocupacional puede ayudar a diseñar un enfoque global cuando las necesidades sensoriales son más intensas o están presentes en diversas situaciones de la vida cotidiana.
¿Cuándo conviene prestar más atención a la situación?
Morder un lápiz o un bolígrafo es una conducta habitual que a menudo puede acompañarse con una alternativa adecuada. No obstante, si este comportamiento se acompaña de dificultades importantes para permanecer sentado/a, hipersensibilidad o hiposensibilidad sensorial marcada, transiciones complicadas o problemas significativos de atención y concentración, puede ser útil consultar a un profesional.
Este comportamiento también puede presentarse en adultos y no siempre desaparece tras la infancia. Se aplican los mismos principios: comprender la necesidad, ofrecer una alternativa más segura, tenerla al alcance de la mano y elegir una solución adaptada al estilo de vida, en especial cuando se prefiere un formato discreto.
Acerca de ARK Products
Fundada por una logopeda y un ingeniero, ARK Products desarrolla desde hace más de 25 años materiales y recursos especializados para acompañar la motricidad oral, la alimentación y las necesidades sensoriales. Su experiencia combina un profundo conocimiento de los desafíos terapéuticos con un diseño técnico pensado para el día a día de niños, adultos, familias y profesionales.
Este contenido es una traducción de un artículo original publicado en el sitio web de ARK Therapeutic.






Deje un comentario