
Universidad Paul-Valéry Montpellier 3 y CDG34: un espacio sensorial para las Olimpiadas inclusivas
En colaboración con los organizadores, Hop’Toys propuso un experimento: ¿y si un espacio sensorial accesible y cuidadosamente acondicionado pudiera transformar la experiencia de los participantes en un evento colectivo?
¿Por qué este proyecto?
En los eventos públicos, algunas necesidades permanecen invisibles o insuficientemente atendidas, en particular las relacionadas con particularidades sensoriales o discapacidades invisibles.
Un evento deportivo supone muchos estímulos (ruidos, multitudes...). Todos ellos son factores que pueden hacer que algunas personas salgan de su ventana de tolerancia (esa zona en la que uno se siente regulado, disponible para interactuar y participar).
Para facilitar el regreso a esta ventana de tolerancia, Hop'Toys habilitó una sala anexa al estadio, apartada de las actividades deportivas, transformada en una burbuja sensorial.
Lo que se implementó
La instalación se llevó a cabo en menos de una hora, gracias a materiales sencillos, fáciles de transportar y rápidos de instalar. El espacio ofrecía

Público objetivo
Estudiantes
Empleados públicos
Voluntarios y visitantes del evento
Aunque pensado para personas con discapacidad o necesidades sensoriales específicas, el espacio demostró ser beneficioso para todos, incluidos aquellos sin discapacidad reconocida.
Impacto observado
El espacio estuvo muy concurrido. Los visitantes entraban por curiosidad, probaban y luego se acomodaban para descansar; algunos guiaban a otros hacia los materiales que más les habían gustado. Las actitudes hablaban por sí solas: visitantes descansados, más disponibles, abiertos al intercambio y al descubrimiento, deseosos de ver este tipo de espacio con más frecuencia.
Productos con peso: reacciones intensas, efecto de relajación inmediata a menudo considerado sorprendente, revelando el interés por los estímulos propioceptivos para volver a la calma.
Fidgets: los más solicitados. Cada persona exploraba, comparaba e identificaba lo que le convenía o no, un descubrimiento activo que fomentaba la curiosidad y la autorregulación.

Gesto colibrí
Esta jornada demuestra que un espacio sensorial puede transformar la experiencia de un evento colectivo: ayudar a cada persona a mantenerse en su ventana de tolerancia, participar plenamente y disfrutar del encuentro con tranquilidad.
Accesible, fácil de montar en menos de una hora y de transportar, este dispositivo es una herramienta concreta para universidades, centros y entidades y administraciones públicas que desean pasar de la intención a la acción.





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