Trabajar la voz y la fluidez en sesión: respiración, coordinación neumofónica, intensidad, tono, timbre, ritmo del habla, velocidad y manejo de las disfluencias.
Juegos de soplo y ritmo, recursos sonoros, actividades vocales o situaciones de habla: varíe las modalidades para explorar la producción vocal, trabajar los parámetros de la voz y acompañar a la persona hacia un habla más cómoda y adaptada a sus posibilidades.