Acompañar al niño con trastornos vestibulares

El sistema vestibular regula el sentido del movimiento y el equilibrio, es lo que nos permite localizar nuestro cuerpo en el espacio, ser conscientes de sus movimientos y de los de nuestro entorno. En los trastornos vestibulares se encuentran diversos signos de llamada, entre ellos la falta de tono en la sujeción de la cabeza o la espalda, lo que provoca un retraso psicomotor. Después de la adquisición de la marcha, podemos encontrar grandes trastornos de la motricidad global (caminar, correr...) y de la motricidad fina (movimientos finos de manos, pies...), trastornos visuoespaciales (organización de la mirada...), que complicarán la entrada en ciertos aprendizajes fundamentales (lengua, escritura, lectura). Las dificultades de comportamiento son frecuentes (retraimiento relacional, inquietud), y los mareos y los problemas de equilibrio son un obstáculo para la socialización. Aquí hay algunas herramientas para acompañar a un niño con trastornos vestibulares.