Expertos comparten sus consejos para disfrutar de comidas más tranquilas
Hicimos la siguiente pregunta a varios terapeutas especializados en alimentación: si pudierais compartir un consejo con las familias que siguen una terapia de alimentación pediátrica, ¿cuál sería? A continuación encontrarás sus respuestas, llenas de reflexión. Esperamos que te resulten útiles, motivadoras y esclarecedoras a lo largo de vuestro proceso con la alimentación.
Recuerda que no es culpa tuya
«Creo que uno de los principales factores que influyen en los progresos es el nivel de estrés que sienten tanto la persona cuidadora como el niño. Puede parecer sencillo: basta con jugar con el niño y estar contento. Pero decirlo es mucho más fácil que hacerlo.
Muchas familias llegan con un gran malestar, pensando que han fallado a su hijo. Todos los padres y cuidadores quieren simplemente ver cómo su hijo progresa, y comer está directamente relacionado con la supervivencia. Puedes imaginar lo difícil que debe de ser.
Después, el niño percibe esa presión y toda la comida se convierte en una lucha frustrante que no favorece ni el aprendizaje ni la participación. La presión acaba estando presente en cada interacción entre todas las personas que se sientan a la mesa.
Así que, a las familias, quiero decirles esto: no es culpa vuestra. Podéis dejar atrás esa culpa y ese sentimiento de responsabilidad. Sois buenos padres. Sois buenos cuidadores. Vais a superar esto. Vuestro hijo también lo va a superar. Estáis haciendo todo lo que podéis. Habéis encontrado un buen terapeuta y este proceso será positivo, tanto para vosotros como para vuestro pequeño.»
— Jasmine Ou, MA, OTR/L
Trátate con amabilidad, y haz lo mismo con tu hijo
«Un consejo que me gusta compartir con los padres sobre la terapia de alimentación es que se traten con amabilidad, tanto a sí mismos como a sus hijos.
Todos esos nuevos colores, texturas, sabores, olores y experiencias llegan al mismo tiempo para nuestros pequeños, y pueden sentir una gran cantidad de emociones relacionadas con todo ello. Estas emociones pueden ir de la ilusión al enfado, del miedo a la curiosidad, del rechazo al interés, y volver de nuevo al punto de partida.
A medida que avanzamos en nuestro proceso con la alimentación y atravesamos todas esas emociones, es importante recordar que comer, aunque sea una necesidad, también puede ser divertido.
En cuanto a tratarte con amabilidad como padre o madre, es importante recordar que estás haciendo todo lo posible por tu hijo. Estás trabajando a su lado para alcanzar sus objetivos. No te desanimes si las cosas no avanzan según el calendario que tenías en mente. ¡Cada niño es diferente! ¡Sigue adelante! Los logopedas creemos en vosotros.»
— Biancha Diaz, MS, CCC-SLP
Divertíos con los alimentos
«Si tienes un niño selectivo con la comida o un niño que está haciendo terapia de alimentación, mi principal consejo es que os divirtáis con los alimentos. Un niño necesita poder tocar el alimento con las manos antes de estar preparado para metérselo en la boca. Queremos enseñarle a convertirse en un explorador de alimentos.
Reúne algunas herramientas variadas —cuchillo, palillo, tenedor, exprimidor, prensa de ajos, tijeras, lupa, Buddy Bite de ARK, cortapastas…— y crea un kit que ayude a tu hijo a interactuar con los alimentos de forma lúdica. Puede aplastar una uva en la prensa de ajos, crear formas en una loncha de queso o utilizar el Buddy Bite —como si fueran unas pinzas— para coger “monedas de zanahoria”.
Puede ser divertido para toda la familia y será todavía más motivador cuando el niño vea que otros miembros de la familia también juegan. No dudéis en probar los alimentos con los que estáis interactuando, pero nunca obliguéis al niño a hacerlo. Las exposiciones a los alimentos sin presión y mediante el juego generan más oportunidades de interacción positiva con la comida y más ocasiones en las que el propio niño decide probarla.»
— Katie Zelinski, MS, OTR/L
Fomentar que se lleve objetos a la boca y la exploración oral
«Si hubiera un consejo que pudiera dar a todas las familias con las que trabajo, sería trabajar el hecho de llevarse objetos a la boca y enseñar al bebé a masticar y mordisquear en cuanto empieza a hacerlo por sí mismo.
ARK fabrica muchísimas herramientas excelentes para esta etapa, que ayudan a introducir nuevas texturas y nuevas experiencias de juego oral en los bebés.
Ofrecer una variedad de mordedores y oportunidades para que el bebé se lleve objetos a la boca le ayuda a desenvolverse con nuevas texturas y nuevos objetos dentro de la boca y a explorarlos, lo que le permite ganar confianza y estar más receptivo a explorar nuevas texturas y objetos cuando empiece con los sólidos.
Ofrecer objetos con forma de bastón ayuda al bebé a trabajar la masticación y el seguimiento de los objetos con la lengua. También contribuyen a que el reflejo nauseoso se desplace hacia atrás, preparándolo para empezar a explorar alimentos sólidos.»
— McKenzie Hoffman, MA, CCC-SLP
Pasar del biberón a los vasos con boquilla las pajitas
«Durante los últimos años he trabajado con niños que tienen dificultades para pasar del biberón al vaso con boquilla, con la consiguiente frustración —y gasto— para sus cuidadores.
Lo que antes pensaba que era una dificultad sensorial ha pasado a considerarse, en mi razonamiento clínico, una dificultad relacionada con la fuerza y la coordinación oral en muchos casos. He aprendido que muchos niños no tienen las habilidades orales necesarias para succionar con un vaso con boquilla, y que esto puede confundirse con aversión, falta de interés, cabezonería, etc.
El honey bear straw trainer es actualmente mi herramienta favorita, y en los últimos meses he visto resultados increíbles con mis pacientes y sus cuidadores gracias al uso de esta sencilla herramienta.
Ofrecer un zumo de manzana fresco y refrescante a un niño pequeño que nunca ha probado otros líquidos aparte de la leche, y ver la sonrisa y el placer que acompañan esa experiencia, no tiene precio para mí como logopeda y terapeuta de alimentación. Y después, ver cómo se aligera la carga que lleva la persona cuidadora es otra victoria increíble que compartimos. ¡Son momentos como esos los que explican por qué me encanta lo que hago!»
— Melinda Vazquez, MS, CCC-SLP
Aprender y hablar sobre los alimentos, y prepararlos juntos
Para conseguir tomar decisiones relacionadas con la alimentación y comprender plenamente lo que comemos, es importante saber de dónde proceden los alimentos y cómo se combinan: conocer el origen de los distintos ingredientes antes de que se conviertan en una comida preparada.
«Estas son algunas estrategias que pueden utilizarse:
- Muestra el alimento en su estado original, antes de cocinarlo o prepararlo. Si se trata de una fruta o una verdura, por ejemplo, observadla juntos antes de pelarla o cortarla. Deja que el niño la toque, la huela, la muerda, explore su sabor y la nombre o describa.
- Después, delante del niño, podéis cortar, pelar y preparar las frutas y verduras. Muéstrale paso a paso cómo se prepara ese alimento. Describe con palabras lo que estás haciendo.
- Por último, presenta dos alimentos en un plato y deja que el niño elija cuál quiere comer. El color del plato debe contrastar siempre con el alimento: utiliza un plato blanco para colocar dos alimentos de colores intensos y diferentes entre sí, o un plato oscuro para alimentos de color claro —plátano, patata, pera, queso, etc.»
— Maura Virginia Hermitte, SLP, TND
Confía en tu instinto
«La expresión popular “¡antes del año, la comida es solo para divertirse!”, aunque es fácil de recordar, puede llevar a error. Aunque desde el punto de vista nutricional puede ser cierto que, antes del primer año, la mayoría de los bebés obtienen la mayor parte de sus nutrientes de la leche materna y/o la leche de fórmula, también es esencial reconocer el desarrollo de la alimentación durante ese primer año y todo lo que se aprende cuando el bebé se expone a los alimentos sólidos y al agua: descubrir texturas y sabores, desarrollar la coordinación ojo-mano y la pinza fina, aprender a morder, masticar y tragar esas nuevas texturas, así como aprender a beber con pajita y en vaso, entre otras cosas.
La alimentación es una experiencia sensorial rica y estimulante, con muchísimo que ofrecer. Participar en las comidas y disfrutarlas con la familia y los seres queridos es un valor importante para muchas familias y culturas cuando el niño pequeño empieza a formar parte de las comidas y/o de las prácticas culinarias.
Hay muchas formas de abordar la alimentación, las comidas y a tu bebé; dedica tiempo a explorar cuál puede ser el enfoque más adecuado para ti y tu familia. Existen muchos métodos y estudios, así que asegúrate de tomar una decisión informada y que te resulte adecuada.
Me gusta que las comidas de mis hijos cumplan lo que yo llamo las “tres R”: respetuosas, relajadas y realistas. ¡Buen provecho!»
— Maura Castellanos, MA, CCC-SLP
Continuad practicando en casa
Practicar las técnicas terapéuticas en casa entre las sesiones de alimentación es muy importante. Puede que solo veáis al terapeuta de alimentación unas cuantas veces a la semana o al mes. En cambio, en casa hay 3 comidas al día durante las que podéis practicar las técnicas de alimentación y conseguir resultados más rápidamente.
«Estos son 5 pasos para facilitar la alimentación en casa:
- Coge un ARK Grabber —o un Y-Chew— y pide al niño que lo utilice solo o con la ayuda de uno de sus padres.
- Utiliza el Z-Vibe con un Probe Tip para estimular las encías, los labios, las mejillas y la lengua.
- Utiliza una cuchara que no sea ni demasiado profunda ni demasiado grande, como la proSpoon.
- Jugad con los alimentos: olerlos, tocarlos, lamerlos.
- Recuérdale siempre al niño que puede probar el alimento y escupirlo inmediatamente si lo desea. ¡¡¡Esto es muy importante!!!»
— Angeliki Xygka, MSc SLP
Avanzad poco a poco
«La alimentación es una actividad muy estresante para la mayoría de los padres con los que trabajo. Se enfrentan a tantos retos cada día que, cuando el terapeuta recomienda o propone consejos, estos deben ser claros y no centrarse únicamente en la alimentación. Estos son algunos de los primeros consejos que daría a los padres:
- En primer lugar, intenta mantener la calma todo lo posible. Disfruta de cada comida y del tiempo que pasas con tu hijo. Recuerda: si trabajar la alimentación es un reto para ti, imagina lo que supone para tu hijo.
- No empieces con todas las texturas a la vez; avanza paso a paso con alimentos fáciles.
- Si la dificultad está relacionada con la masticación, no pases directamente a alimentos crujientes: trabaja primero con herramientas de masticación y después introduce los alimentos poco a poco.
- Si tu hijo siente pánico o miedo ante los alimentos, empieza primero con juegos sensoriales utilizando masilla terapéutica o arena cinética. Después progresa hacia el juego con alimentos, por ejemplo con salsa de tomate. Limitaos a jugar, favoreciendo poco a poco el contacto y la comodidad del niño con el alimento.»
— Lisa Shchyhel, OT, Med Autism
Esperamos que esta información te haya resultado útil. Para obtener más consejos sobre terapia de alimentación para adultos y niños, consulta 75+ Tips andamp; Strategies for Feeding Therapy.
Sobre ARK Products
Fundada por una logopeda y un ingeniero, ARK Products lleva más de 25 años desarrollando herramientas y recursos especializados para apoyar la motricidad oral, la alimentación y las necesidades sensoriales. Su experiencia combina un profundo conocimiento de las necesidades terapéuticas con un diseño técnico pensado para el día a día de niños, adultos, familias y profesionales.
Este contenido es una traducción de un artículo original publicado en el sitio web de ARK Therapeutic.

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