¡Grafismos divertidos!

Cuando un niño escribe, es todo su cuerpo el que debe alcanzar la madurez necesaria, porque aprender a escribir requiere la mano, el hombro, el antebrazo, la espalda... Como habrás comprendido, ¡es un trabajo que requerirá muchos músculos del cuerpo! Por eso, desde muy pequeños, los educadores animan a los niños a desarrollar su motricidad fina y gruesa. Así, en sus primeros años, el niño debe adquirir una buena coordinación mano-ojo, la noción del espacio, una buena discriminación visual y memoria, precisión en los movimientos, control de los dedos y la famosa pinza de escribir. Descubre aquí algunas ideas de actividades divertidas para trabajar estas habilidades mientras te diviertes.