
Los 10 objetos que se mastican con más frecuencia y por qué sustituirlos
En ARK, las peticiones de recomendaciones sobre la masticación son frecuentes: en redes sociales, por correo electrónico, por teléfono o en persona. Tras más de 25 años diseñando materiales para masticar, ARK ha recopilado los objetos que se muerden con más frecuencia, así como alternativas más seguras para sustituirlos.
La idea principal es sencilla: encontrar un material de masticación que se acerque, en la medida de lo posible, al objeto que la persona suele masticar. Un tamaño, una forma o un grosor similares pueden hacer que la transición hacia una opción adecuada sea más natural.
¿Cómo elegir un material para masticar?
Cuando una persona mastica regularmente un objeto cotidiano, puede ser útil observar con precisión qué es lo que busca: la forma, la resistencia, la textura, el tamaño o incluso la zona de la boca que utiliza para masticar.
Una persona que se muerde las uñas no tendrá necesariamente las mismas necesidades que una persona que mastica su ropa, sus lápices, su pelo u objetos muy duros. Por tanto, la elección del material depende del comportamiento observado.
1. Las uñas
Morderse las uñas es una de las consultas más frecuentes. Para sustituir este hábito, ARK suele recomendar materiales para masticar pequeños y finos, especialmente en forma de colgantes discretos.
El objetivo es ofrecer una alternativa que recuerde el tamaño y la finura de la uña, a la vez que proporciona una superficie más adecuada para la masticación.
2. Lápices, bolígrafos y gomas
Morder lápices, bolígrafos o gomas es un comportamiento muy común. Mucha gente ha visto alguna vez a un alumno, un compañero de trabajo o un familiar masticar su bolígrafo durante una tarea que requiere concentración.
Para este tipo de masticación, los capuchones para masticar para lápices pueden ser una solución idónea. Se colocan directamente sobre el lápiz y permiten sostener el instrumento de escritura mientras ofrecen una superficie más segura para morder.
Algunos capuchones son más finos y pueden ser adecuados para personas que mastican con los molares. Otros tienen textura para ofrecer un nivel de estimulación sensorial mayor. También existen formas más discretas para quienes prefieren una opción más sobria.
3. Cuellos de camiseta, mangas, telas y cordones de sudadera
Cuando un niño vuelve del colegio con el cuello de la camiseta mojado o con agujeros en la ropa, puede indicar una necesidad de masticación. La ropa es fácilmente accesible y puede convertirse en un recurso sensorial muy recurrente.
Para sustituir el cuello de una camiseta o de una prenda que se lleva a la boca, ARK recomienda collares para masticar con orientación horizontal. Esta orientación reproduce el gesto de tirar de la tela hacia la boca para masticarla.
Para una masticación ligera, algunos materiales más sencillos pueden ser suficientes. Para una masticación más intensa, puede ser preferible una forma más gruesa y duradera.
4. Los labios, la lengua y el interior de las mejillas
Los labios, la lengua y el interior de las mejillas se agrupan en este artículo porque las personas que mastican o muerden una de estas zonas a veces también muerden otra.
Estas zonas tienen un tacto más suave. Para sustituirlas, ARK recomienda más bien materiales huecos, que se comprimen más bajo los dientes y proporcionan una sensación más acolchada que un material macizo.
Para este tipo de necesidad, generalmente se aconseja un nivel de resistencia suave para acercarse mejor a la sensación buscada.
5. Los dedos
Muchas personas se calman masticando sus dedos. La zona de los molares posteriores suele proporcionar un estímulo sensorial importante para quienes necesitan masticar.
Los dedos tienen una forma larga y fina, y siempre están a mano. Por eso, este comportamiento aparece con frecuencia en las consultas de recomendación.
Para sustituir la necesidad de masticar los dedos, ARK recomienda materiales largos y finos, capaces de llegar cómodamente a los molares posteriores y con una forma que recuerda a la de un dedo.
6. Los juguetes
Los coches pequeños, muñecas, figuras o bloques de construcción con marcas de dientes son habituales en niños que buscan estimulación sensorial. Los juguetes suelen ser coloridos, presentar diferentes texturas y niveles de dureza, lo que puede hacerlos muy atractivos.
Cuando un niño mastica un juguete concreto, la idea es buscar una alternativa para masticar cuya forma, textura o temática se parezca al objeto que mastica. Algunos materiales pueden recordar a bloques de construcción, coches pequeños, figuras u otras formas que gustan a los niños.
7. Pajitas y boquillas blandas de botellas
Las pajitas reutilizables, las desechables o las boquillas blandas de las botellas también pueden masticarse con frecuencia. En este caso, ARK recomienda más bien materiales huecos con forma de tubo.
Estos materiales pueden recordar la sensación de una pajita, especialmente cuando se eligen en un nivel de resistencia suave o medio. Para los niños pequeños, algunos modelos de mano pueden facilitar el agarre.
8. Pequeños objetos diversos
Algunas personas cogen espontáneamente objetos pequeños que tienen cerca para masticarlos: tapones de botellas, anillas de latas, colgantes, pequeños trozos de plástico u otros objetos cotidianos.
Estos objetos pueden conllevar riesgos. Para sustituirlos, ARK recomienda colgantes para masticar de tamaño pequeño, que ofrecen una alternativa más adecuada para las personas atraídas por objetos pequeños y fáciles de llevarse a la boca.
9. El pelo
Masticar el pelo es una consulta recurrente según ARK. Es una situación más compleja, ya que la experiencia sensorial varía mucho de una persona a otra.
La textura del pelo, su longitud y la forma en que la persona lo mastica influyen en las sensaciones buscadas. Por eso, no existe una única recomendación universal.
ARK recomienda generalmente optar por materiales finos o huecos, con texturas variadas, y priorizar un nivel de resistencia suave para acercarse lo máximo posible a la sensación deseada.
10. Los objetos más duros
Algunos niños o adultos mastican objetos más resistentes, como juguetes de madera, objetos metálicos o plástico duro. En estas situaciones, los materiales diseñados para personas con una masticación intensa pueden ser más adecuados.
ARK clasifica sus materiales para masticar en varios niveles de resistencia, del más suave al más firme. El nivel más firme se presenta como el más duradero para personas con una masticación intensa.
Sin embargo, la resistencia no depende únicamente del material de fabricación. La forma también desempeña un papel importante: los materiales más anchos, gruesos, robustos y de textura lisa tienden a resistir mejor que las formas largas, finas, puntiagudas o con mucho relieve.
¿Y si la persona lo mastica todo?
Cuando la persona tiende a masticar muchos objetos diferentes, ARK recomienda empezar con un material largo y fino, capaz de llegar a los molares posteriores y que también pueda masticarse con los dientes delanteros o los premolares.
En este caso, no es necesario buscar inmediatamente la forma perfecta. Una persona que mastica objetos muy diversos también puede aceptar varias formas de materiales para masticar.
¿Cómo acompañar la transición?
Sustituir un objeto cotidiano por un material para masticar puede llevar tiempo. Es posible que la persona necesite probar varias formas, texturas o resistencias antes de encontrar lo que mejor se adapte a ella.
Lo importante es observar qué es lo que funciona: dónde se mastica el objeto, en qué momento, con qué intensidad y en qué contexto. Esta información ayuda a elegir una alternativa más cercana a la necesidad real.
Cuando un comportamiento de masticación causa lesiones, implica objetos peligrosos o resulta difícil de gestionar en el día a día, puede ser útil consultar a un profesional, especialmente en terapia ocupacional.
Acerca de ARK Products
Fundada por una logopeda y un ingeniero, ARK Products lleva más de 25 años desarrollando materiales y recursos especializados para acompañar la motricidad oral, la alimentación y las necesidades sensoriales. Su experiencia combina un profundo conocimiento de los aspectos terapéuticos con un diseño técnico pensado para el día a día de niños, adultos, familias y profesionales.
Este contenido es una traducción de un artículo original publicado en el sitio web de ARK Therapeutic.

































































































































































































































































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