
¿Cómo enseñar las nociones de mordida y masticación?
Para los bebés, aprender a morder y masticar es una etapa crucial en el desarrollo de la alimentación. Hacia los 5 o 6 meses de edad aproximadamente, los bebés empiezan a utilizar sus dedos y su boca para la exploración oral, con un patrón de mordida y liberación. El desarrollo de la mordida y la masticación continúa después, a medida que el bebé perfecciona los movimientos de la mandíbula, la lengua y los labios. Cuando los bebés se saltan una parte de este proceso evolutivo, puede ser necesaria una intervención para desarrollar la habilidad de morder y masticar.
- Una de las formas en que me gusta iniciar la terapia de masticación con los más pequeños consiste en ofrecerles la oportunidad de llevarse a la boca materiales de masticación oromotores, como el Grabber, el Y-Chew, la Probe y/o los Animal Tips. Estos materiales han sido diseñados específicamente para aumentar la conciencia oral, aportar una estimulación y sensaciones táctiles, y ejercitar los labios, las mejillas, la lengua y la mandíbula. Gracias a la exploración oral, el niño podría empezar a morder de manera espontánea, y a partir de ahí se puede progresar hacia la masticación.
- Muestra cómo morder para que el niño pueda ver y aprender lo que significa realmente la palabra. Conocer el vocabulario será una parte importante de la terapia, a medida que animes al niño a morder y masticar. Exagera el movimiento para ayudar a comunicar el concepto. Utiliza alimentos reales cuando hagas demostraciones o ilustraciones. También puedes usar marionetas con boca para ilustrar la mordida y, más adelante, la masticación. Túrnate con el niño para alimentar a la marioneta. Haz que la actividad sea divertida y lúdica. Emite un sonido de mordisco o un sonido glotal /um/. Intenta pedirle al niño que te dé de comer.
- Un patrón de masticación vertical, es decir, una apertura y un cierre de la boca de arriba hacia abajo, comenzará a desarrollarse en primer lugar. Coloca un Grabber o un Y-Chew entre la zona de los molares y ayuda a abrir y cerrar la mandíbula. Utiliza la palabra «morder» mientras guías la mandíbula para que se cierre sobre el material utilizado. Utiliza un espejo para que el niño pueda observarse y verte mostrar una mordida. Deja de usar el espejo si resulta demasiado distractor.
- Una vez que el niño conoce la palabra de vocabulario «morder» y puede realizar esta habilidad, añade la palabra «masticar». Pide al niño que coloque sus manos sobre tu mandíbula para sentir cómo muerdes y masticas. Esto proporciona un refuerzo visual Y táctil para comprender mejor el concepto. Es posible que tengas que colocar tus manos sobre las suyas para ayudarle.
- Una vez que el niño comprende el concepto de masticación, puedes empezar a practicarlo con él o ella. Coloca un Grabber o un Y-Chew entre los premolares y pide al niño que mastique. Puede que necesites guiar la mandíbula para abrirla y cerrarla. Progresa hasta lograr de 20 a 25 masticaciones seguidas en cada lado de la boca. Para añadir conciencia oral mediante la vibración, también puedes utilizar el Z-Vibe con un cabezal Bite-n-Chew Tip.
- Si utilizas un Grabber, pide también al niño que muerda y mastique el aro. Si utilizas un Y-Chew, coloca el mango de lado, a través de los dientes delanteros. Esto ejercita ambos lados de la boca al mismo tiempo, logrando una masticación bilateral, así como fuerza y estabilidad mandibular.
- Alterna los lados para favorecer el desarrollo de una masticación rotatoria. Pide al niño que muerda y mastique de 3 a 5 veces en un lado de la boca y luego pasa al otro. No olvides colocar los materiales de masticación en el lateral de la boca, entre los premolares. A medida que el niño progrese, desplaza el Grabber o el Y-Chew hacia la zona de los molares posteriores, donde se realiza la masticación de los alimentos. Si el niño presenta arcadas, regresa hacia los bicúspides y progresa lentamente, con el tiempo, hacia la zona de los molares.
- Una vez que te sientas cómodo con la capacidad del niño para morder y masticar, sumerge los materiales de masticación en alimentos triturados o viscosos y continúa con los ejercicios de mordida y masticación. Combinar estos materiales con alimentos reales ayuda a tender un puente entre el entrenamiento de la masticación y la masticación real de alimentos. Si utilizas el Z-Vibe, también puedes colocar comida dentro de un Bite Tube Tip: cuando el niño muerde, recibe la «recompensa» de saborear la comida, lo que ayuda a vincular el concepto de masticación con la obtención de alimento.
- Para ayudar en la aceptación de texturas, comienza con el Grabber liso y luego avanza hacia el Textured Grabber. A continuación, sumerge el Textured Grabber en alimentos triturados o viscosos y continúa con los ejercicios de mordida y masticación. Si utilizas el Z-Vibe, comienza con el Bite-n-Chew Tip y luego progresa hacia el Textured Bite-n-Chew Tip.
- Ten una bebida a mano por si el niño necesita dar un sorbo entre ejercicios.
Es importante señalar que algunos niños pueden mostrar miedo ante la comida porque saben que no disponen de las habilidades oromotoras necesarias para gestionar los alimentos. Estos niños reaccionan a un miedo real y no se trata simplemente de un rechazo a comer. En ese caso, es posible que primero debas trabajar la formación del bolo alimenticio, la conciencia lingual, la lateralización de la lengua, etc. Otros niños pueden rechazar la comida debido a sensibilidades orales, que también deberán ser abordadas. Para saber más sobre el rechazo alimentario relacionado con dificultades oromotoras y/o sensoriales, haz clic aquí.
También es importante señalar que cualquier persona en contacto directo con el niño —cuidadores, profesionales de la atención temprana, etc.— debería participar para dar continuidad a las estrategias de intervención. Los mejores resultados se obtienen cuando la terapia se refuerza en casa entre sesiones. Cuantas más oportunidades haya, mejor. Sin embargo, nunca se debe obligar al niño a llevarse objetos a la boca, morder o masticar. Enseñar estas habilidades requiere tiempo, mucha paciencia y pensamiento creativo.
Habla sobre los materiales y deja que los niños los sientan primero en sus manos y en sus brazos. Progresa después hacia la cara, las mejillas, los labios y, a continuación, el interior de la cavidad oral. Integra el juego en torno a los alimentos en tus sesiones de alimentación.
Por último, no olvides elogiar, elogiar y elogiar. Utiliza reforzadores que correspondan a los intereses del niño. Muestra tu entusiasmo ante los progresos, ya parezcan grandes o pequeños.
¡Mucha suerte!
Sobre la autora
Debra C. Lowsky
Logopeda certificada CCC-SLP, Debra C. Lowsky ejerce en la práctica privada en Columbia, Carolina del Sur, con más de 35 años de experiencia con niños y adultos.
Cofundadora de ARK Therapeutic, es la creadora del desarrollo de materiales especializados para la intervención orosensorial y oromotora, diseñados junto con su marido John Lowsky Jr., ingeniero mecánico.
Sobre ARK Products
Fundada por una logopeda y un ingeniero, ARK Products desarrolla desde hace más de 25 años materiales y recursos especializados para acompañar la motricidad oral, la alimentación y las necesidades sensoriales. Su experiencia combina un profundo conocimiento de los retos terapéuticos con un diseño técnico pensado para el día a día de niños, adultos, familias y profesionales.
Este contenido es una traducción de un artículo original publicado en el sitio web de ARK Therapeutic.













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