
Mini Parkour y concentración
Concentración
Desde hace algunos años, somos cada vez más sensibles al uso de las pantallas por parte de los niños y los jóvenes, y a la influencia negativa de las pantallas en la capacidad de concentración.
Una serie de estudios muestra un vínculo entre el tiempo que los niños y los jóvenes pasan frente a las pantallas y su capacidad de concentración, definida de la siguiente manera:
- La capacidad de autorregularse.
- La capacidad de no dejarse distraer.
- La capacidad de fijar la atención en una tarea determinada.
La investigación muestra que todos, y los niños y los jóvenes cada vez más, podemos desarrollar nuestra capacidad de concentración mediante la práctica.
Esta posibilidad de ejercitar y mejorar nuestra concentración se debe en particular a la plasticidad del cerebro, que es mayor en los niños que en los adultos. La plasticidad designa la capacidad del cerebro para crear nuevas conexiones y adquirir nuevas capacidades.
En los niños que veo en consulta, el hecho de rendirse fácilmente y tener dificultades para repetir nuevas capacidades motrices son señal de una disminución de la concentración. Se dejan distraer, pierden fácilmente el objetivo de vista y les cuesta mantenerse enfocados en la actividad en curso.
Señales de dificultades de concentración en niños pequeños
- El niño se levanta en medio de una conversación o una actividad.
- Necesita ayuda para no perder el hilo en actividades rutinarias, como vestirse, por ejemplo.
- Cambia constantemente de estrategia, incluso cuando el primer enfoque ha tenido éxito.
- En lugar de repetir la actividad solicitada, el niño prefiere irse o hacer el payaso.
Señales de dificultades de concentración en niños en edad escolar
- El niño muestra torpeza sin darse cuenta siquiera.
- No ve el objetivo de la actividad.
- El niño tiene dificultades para concentrarse en la tarea y de repente empieza a hablar de cosas que no tienen ninguna relación.
- No escucha las instrucciones hasta el final.
- El niño no se corrige ante un error evidente.
- Su mirada y su atención revolotean y le cuesta recordar lo que se le dice.
Mini Parkour
Los numerosos elementos del Mini Parkour ofrecen una infinidad de combinaciones, lo que permite trabajar con muchas edades y niveles de motricidad diferentes.
Al permitir que los niños participen en la puesta en marcha del recorrido y en la definición de las reglas de la actividad, se les ayuda a sentirse implicados y autónomos. El sentimiento de autonomía mantiene la motivación, la concentración y el enfoque en la actividad.
La autonomía es importante en la construcción de la independencia. Si, en sus acciones o comportamiento, el niño no percibe los límites, es porque se le otorga demasiado pronto autonomía y responsabilidades en un ámbito demasiado complejo para él. En ese caso, el adulto debe ayudar al niño repensando los ámbitos de autonomía para evitar los fracasos. Independientemente de la edad, todos necesitamos tener un sentimiento de control y de autonomía en nuestra vida cotidiana.
Estudio de caso: Robert, 11 años
Robert tiene 11 años. Desde hace algún tiempo, sus padres y profesores están muy preocupados por su desarrollo. De ser un chico muy activo, lleno de energía, que pasaba mucho tiempo jugando, especialmente al aire libre, se ha convertido en alguien muy enganchado a su teléfono móvil. Cambia de canal constantemente, se enfada con facilidad y le cuesta terminar una tarea asignada.
Esto se aplica a todas las actividades cotidianas como los deberes, preparar su mochila por la mañana, permanecer en la mesa durante las comidas o contactar a sus amigos para ir a jugar juntos. Antes le gustaba leer. Ahora ya no consigue concentrarse en un texto en papel, prefiere los vídeos y las redes sociales. Al inicio de la terapia, pasa hasta 7 u 8 horas al día frente a las pantallas.
Esta situación es fuente de conflicto, y sus relaciones con sus padres se limitan a reproches constantes. Las tres primeras sesiones con Robert consisten principalmente en darle un sentimiento de dominio y divertirse jugando. Sudamos y nos reímos mucho.
Con sus padres, identificamos los ámbitos en los que Robert puede tomar autonomía y participar en la toma de decisiones, y los ámbitos que aún son demasiado complejos para dejarle gestionarlos solo. Hablamos del hecho de que los padres habían dejado a Robert gestionar él mismo su tiempo de pantalla, pero que eso es demasiado difícil para él. El propio Robert dice que nunca tiene suficiente con las pantallas.
Una vez que hemos podido establecer una relación de confianza, hablo con Robert sobre sus dificultades para concentrarse en casa y en la escuela. Decidimos comenzar un trabajo de investigación y deducción con el fin de encontrar cómo mejorar su concentración.
Robert está de acuerdo con que el aprendizaje requiere práctica. Si queremos aprender a concentrarnos, hay que practicar.
En consulta, empleamos el Mini Parkour para evaluar la concentración de Robert. Me ayuda a encontrar ejercicios con el Mini Parkour. Medimos cuánto tiempo puede Robert mantener su concentración en el recorrido establecido.
En casa, Robert trabaja su concentración leyendo libros y siguiendo un programa de ejercicios de motricidad. En ambos casos, la dificultad aumenta progresivamente en volumen y en tiempo. Comienza con sesiones de lectura y ejercicio de 5 minutos cada vez, para llegar a sesiones de 20 minutos al cabo de 3 semanas. El siguiente paso consiste en que la familia fije juntos unas normas para reducir el tiempo de pantalla.
Llevo un año viendo a Robert en consulta. Su concentración ha mejorado considerablemente. En general, está más alegre y más activo físicamente. El tiempo de pantalla, supervisado por los adultos, se ha reducido a menos de 2 horas al día, dedicadas principalmente a jugar con amigos.
Si el tiempo de pantalla está supervisado por los adultos, Robert dispone de mucha más autonomía en los ámbitos que puede dominar: puede elegir él mismo la ropa que lleva, el contenido de su merienda del mediodía y los amigos con quienes juega.
Al principio, era yo quien elegía y fijaba las reglas de las actividades en consulta. Ahora me limito a enunciar las reglas, mientras que Robert propone las ideas y me dice lo que le gustaría hacer con el Mini Parkour. Robert adora crear nuevos recorridos para luego alcanzar un objetivo. Comprende bien que se trata de concentración cuando describe un objetivo y se ejercita hasta alcanzarlo.
Por Hannah Harboe, fisioterapeuta







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