
La cooperación con los aros Hula Hoops y Build N’ Balance
¿Qué es la cooperación?
Cooperar consiste en encontrar entre varias personas una solución que facilite alcanzar un objetivo común. Para un niño, significa ser capaz de pensar en sus propias necesidades y deseos y adaptarlos a los de otra persona.
¿Por qué es importante que los niños sepan cooperar?
La capacidad de cooperar es, sin duda, una de las habilidades más importantes que podemos enseñar a nuestros hijos. Hoy en día, los niños y jóvenes suelen pasar mucho tiempo sentados ante un ordenador, una tableta o un televisor, y eso puede perjudicar el desarrollo de sus habilidades sociales, incluida la cooperación.
La capacidad de relacionarse y desenvolverse en sociedad es muy importante para que los niños encuentren su lugar en el mundo, y se pone en práctica desde edades tempranas. Es necesario aprender a cooperar desde la educación infantil y seguir haciéndolo durante toda la etapa escolar, en el trabajo y en las actividades de ocio.
Una buena cooperación crea sinergias, un sentimiento de pertenencia, vínculos y empatía entre los niños. Esto es importante para desarrollar la confianza en uno mismo y las capacidades sociales y cognitivas.
¿Cómo desarrollar la capacidad de cooperación de los niños mediante el juego y las actividades motrices?
La cooperación es una capacidad que se adquiere, se practica y se desarrolla. El juego y las actividades motrices son muy eficaces para ello. En las actividades motrices, la dinámica de juego, las relaciones entre los niños y su capacidad para cooperar se combinan para crear el contexto del juego.
La cooperación con los aros Hula Hoops y Build N’ Balance
Para que una actividad surja o se desarrolle, es imprescindible que los participantes negocien de alguna manera. La negociación empieza cuando un niño propone una idea para jugar. Los demás pueden aceptarla, rechazarla o proponer una alternativa basada en ella.
Las personas adultas presentes pueden ampliar las posibilidades de juego de los niños:
- Ayudándoles a decidir a qué pueden jugar y estableciendo las pautas del juego;
- Reforzando sus habilidades de juego, es decir, su capacidad para integrarse en un grupo, negociar aspectos del juego o proponer ideas para hacerlo evolucionar;
- Proporcionar a los niños material de motricidad estimula su capacidad de cooperación, ya que el propio material los anima de forma natural a hablar sobre cómo van a utilizarlo.
Estudio de caso
La directora de una escuela infantil nos escribió porque había observado que los niños del último curso tendían a ser demasiado individualistas, lo que a menudo provocaba conflictos en los pasillos al vestirse. Quería saber si se podían organizar actividades físicas y motrices para enseñarles a cooperar y ayudarse mutuamente.
Enseguida pensamos en el juego «Cambia de isla» con los aros Gonge Hula Hoops o los elementos Build N’ Balance. El objetivo es que los niños cooperen para que el mayor número posible permanezca en el circuito al mismo tiempo y durante el mayor tiempo posible, sin que nadie se caiga.
Reglas del juego (nivel básico)
Coloca los aros Gonge Hula Hoops en el suelo para representar islas. Debe haber un aro menos que niños. Los niños tienen que saltar de isla en isla procurando que sobreviva el mayor número posible. Durante el juego, la persona adulta indica cuándo deben cambiar de isla y los niños saltan a la siguiente. Después de unas cuantas rondas, retira un aro del circuito. Cada vez hay menos islas y aumenta la dificultad, porque tiene que haber más niños en cada aro.
Opciones para aumentar la dificultad (nivel avanzado)
Prepara un circuito circular de Build N’ Balance y pide a los niños que se suban. Los niños empiezan a recorrerlo. La persona adulta va retirando los elementos del circuito uno a uno para reducir su tamaño. Los niños deben cooperar para que el mayor número posible permanezca en un espacio cada vez más pequeño.
Puntos importantes
Los niños pueden tener dificultades para orientarse en el espacio. En ese caso, se puede empezar colocando las plataformas directamente en el suelo para que se familiaricen con el circuito, antes de utilizar las piezas elevadas amarillas o rojas. La altura puede aumentarse progresivamente para adaptar el circuito a su nivel. La gama Gonge River también funciona muy bien para este tipo de ejercicio.
Realizamos esta actividad con regularidad durante varias semanas. Las primeras veces observamos que los niños tendían a centrarse en sí mismos. Sal taban de isla en isla sin prestar atención a los demás. Sal taban sin mirar y empujaban a otro niño, o llegaban dos a la vez a una isla y ambos se caían. Se daban la espalda y se empujaban unos a otros por miedo a caerse.
Observamos un cambio radical al cabo de unas cuantas sesiones. Los niños se ponían de acuerdo antes de saltar y, si alguno aterrizaba mal, los demás lo sujetaban para evitar que se cayera. En vez de darse la espalda, se colocaban frente a frente dentro de los aros, lo que les permitía mirarse, hablarse y sujetarse. Así lograron cooperar y hacer sitio para todos.


Deje un comentario