Comprender la importancia de la masticación: cómo los materiales para masticar responden a las necesidades sensoriales
Los materiales para masticar pueden parecer muy sencillos a primera vista, pero pueden responder a muchas necesidades. Para algunas personas, ofrecen una forma de autorregularse, concentrarse o gestionar mejor el estrés y la ansiedad diarios. Para otras, pueden ayudar a sustituir ciertos hábitos, como morderse las uñas. También se pueden utilizar en un entorno terapéutico para trabajar habilidades oromotoras, como la fuerza mandibular.
ARK señala haber diseñado numerosos materiales para masticar para acompañar estos diferentes usos. Tanto si se busca una solución propia, como si se acompaña a un niño con necesidades sensoriales o se es terapeuta o docente, el objetivo es comprender mejor para qué sirven estos materiales, a quién pueden convenir y cómo pueden facilitar determinados momentos del día a día.
¿Qué es un material para masticar?
Los materiales para masticar son objetos diseñados para morderse de forma más segura. Ofrecen una alternativa a los objetos cotidianos que algunas personas se llevan espontáneamente a la boca: ropa, lápices, juguetes, dedos u otros soportes no previstos para ello.
Existen en diferentes formas, texturas y resistencias para responder a preferencias sensoriales variadas y a distintos niveles de intensidad de masticación. Algunos materiales se sostienen con la mano, mientras que otros se pueden llevar puestos para estar accesibles durante todo el día.
Entre los formatos habituales se encuentran los collares para masticar, las pulseras para masticar o los capuchones para lápices y bolígrafos.
¿A quién pueden ser útiles los materiales para masticar?
Los materiales para masticar pueden ser útiles para cualquier persona que sienta la necesidad de masticar, sea cual sea su edad. Pueden ser adecuados para bebés, niños, adolescentes o adultos.
Pueden ser especialmente interesantes para personas con:
- el estrés o la ansiedad;
- un TDAH;
- el autismo;
- un trastorno del procesamiento sensorial;
- dificultades alimentarias u oromotoras;
- necesidades de búsqueda sensorial.
¿Por qué algunas personas necesitan masticar?
La masticación forma parte del desarrollo oral temprano. En algunas personas, esta necesidad de masticar sigue presente a lo largo de la vida por diferentes motivos.
Según la experiencia de ARK, la masticación puede responder a una o varias necesidades al mismo tiempo.
Ofrecer una alternativa más segura a la necesidad de masticar
Para muchas personas, en particular cuando existen necesidades sensoriales, masticar es una forma natural de obtener el estímulo sensorial que el cuerpo necesita.
Cuando esta necesidad no cuenta con un soporte adecuado, no desaparece necesariamente. Puede manifestarse mordiéndose las uñas, las manos, la ropa, los lápices, los juguetes u otros objetos.
Un material para masticar permite redirigir esta energía hacia un objeto diseñado para ello, más cómodo, más duradero y mejor adaptado a la masticación.
Favorecer la autorregulación
Masticar propone una estimulación propioceptiva profunda en la mandíbula. Este tipo de aporte sensorial puede tener un efecto calmante y organizador en el sistema nervioso.
Es una reacción muy natural: algunas personas se muerden las uñas, mastican chicle o tamborilean con los dedos cuando están nerviosas. La masticación puede ser una forma instintiva de calmarse, especialmente en momentos de estrés o sobrecarga.
En los niños, este aspecto puede ser especialmente importante. Los niños no siempre tienen acceso a las mismas estrategias de regulación que los adultos, como la actividad física elegida, la meditación o ciertos pasatiempos. Por tanto, las transiciones escolares, los cambios de rutina o las situaciones estresantes pueden ser más difíciles de gestionar.
Tener acceso a un material para masticar puede ofrecer una estrategia sencilla para acompañar las emociones intensas.
Favorecer la atención y la concentración
El movimiento oral repetitivo puede ayudar a algunas personas a mantenerse presentes y atentas a lo que hacen. Al canalizar parte de la energía en una actividad rítmica como la masticación, puede resultar más fácil mantener la concentración.
Por eso algunas personas mastican más durante los deberes, el trabajo, los tiempos de espera, los trayectos o los momentos que requieren una atención prolongada.
Favorecer el desarrollo oromotor
Los materiales para masticar también se pueden utilizar para trabajar ciertas habilidades oromotoras implicadas en el habla y la alimentación.
Estas habilidades pueden incluir la fuerza de la mandíbula, el cierre labial, la lateralización de la lengua u otros movimientos necesarios para comer, beber o articular ciertos sonidos.
Ciertos materiales, como los modelos largos que permiten alcanzar los molares, pueden ser utilizados por logopedas o terapeutas ocupacionales en el marco de una intervención oromotora o de la alimentación.
Acompañar ciertas sensibilidades orales
Para las personas con hipersensibilidad oral o aversión a ciertas texturas, la introducción gradual de diferentes texturas puede ayudar a mejorar la tolerancia en la boca.
Los materiales para masticar pueden utilizarse en esta progresión, a veces como complemento de otros materiales sensoriales u oromotores. La idea suele ser comenzar con una estimulación suave e ir avanzando gradualmente hacia texturas más marcadas cuando la persona esté preparada.
¿Por qué redirigir en lugar de prohibir?
Cuando una persona mastica sus mangas, el cuello de su ropa, lápices, un mando a distancia, sus brazos u otros objetos, puede ser tentador pedirle que pare. Sin embargo, en muchas situaciones, no mastica por oposición o provocación. Su cuerpo busca responder a una necesidad real.
La persona puede sentirse abrumada, sobreestimulada, poco estimulada, intentando concentrarse o buscando un mejor equilibrio corporal. En los niños, la masticación puede ser una de las pocas estrategias que pueden controlar de forma inmediata en esa situación.
En lugar de intentar eliminar la conducta, a menudo es más útil redirigirla hacia un soporte más seguro, adaptado y eficaz. Esto también permite reconocer la necesidad sensorial en vez de negarla.
¿En qué momentos utilizar un material para masticar?
Los materiales para masticar pueden formar parte de un conjunto de estrategias sensoriales o utilizarse puntualmente según las necesidades del día.
Pueden ser útiles:
- durante los deberes o el trabajo;
- en el coche o en el transporte público;
- durante las sesiones de terapia;
- durante los tiempos de espera;
- durante las transiciones;
- en caso de estrés o sobreestimulación;
- cada vez que aparece una necesidad sensorial oral.
También es importante tener en cuenta que la necesidad de masticar puede variar con el tiempo. Puede aumentar o disminuir según el nivel de estrés, el cansancio, los cambios de rutina u otras necesidades sensoriales.
¿Cómo elegir el material para masticar adecuado?
Las necesidades sensoriales rara vez son idénticas de una persona a otra. Por eso existe una amplia variedad de formas, texturas y resistencias.
El nivel de resistencia es un primer criterio importante. ARK clasifica sus materiales en varios niveles:
- Estándar o suave: para personas que mastican poco u ocasionalmente, sin dañar los objetos;
- XT o medio firme: para personas que mastican de forma moderada o frecuente, y que a veces pueden dañar ciertos objetos;
- XXT o muy firme: para personas que mastican con fuerza o intensidad, y que dañan objetos habitualmente, en particular objetos resistentes.
Otras características también pueden orientar la elección.
- Los materiales largos pueden alcanzar los molares posteriores y ofrecer una estimulación más profunda a la mandíbula.
- Las opciones para llevar puestas, como los collares o pulseras para masticar, permanecen accesibles durante los desplazamientos.
- Los capuchones para bolígrafos o lápices pueden ofrecer una solución discreta en la oficina, en la escuela o durante los deberes.
- Las texturas se pueden elegir según las preferencias sensoriales de la persona.
Una ayuda para sentirse más en calma, con mayor concentración y disponibilidad
Acoger la necesidad de masticar puede tener un gran impacto en el día a día. Con un material adaptado, tanto niños como adultos pueden encontrar una forma más segura de autorregularse, concentrarse y responder a necesidades sensoriales.
La elección del material depende siempre de la persona: su edad, la intensidad de su masticación, sus preferencias, los momentos en que surge la necesidad y el contexto de uso.
Cuando una conducta de masticación provoca heridas, involucra objetos peligrosos o forma parte de dificultades sensoriales más amplias, puede ser útil consultar a un profesional, como un terapeuta ocupacional o logopeda.
Acerca de ARK Products
Fundada por una logopeda y un ingeniero, ARK Products desarrolla desde hace más de 25 años materiales y recursos especializados para acompañar la motricidad oral, la alimentación y las necesidades sensoriales. Su experiencia combina un profundo conocimiento de los retos terapéuticos con un diseño técnico pensado para el día a día de niños, adultos, familias y profesionales.
Este contenido es una traducción de un artículo original publicado en el sitio web de ARK Therapeutic.

Deje un comentario