
Colinas y contracción muscular concéntrica y excéntrica
Cuando producimos movimientos de buena calidad, es decir, movimientos cuya amplitud y fuerza se adaptan a la tarea, esto se explica por la buena coordinación entre los músculos de ambos lados de la articulación implicada.
Esta coordinación recurre a la contracción muscular concéntrica y excéntrica. La contracción concéntrica se refiere al hecho de que el músculo de un lado de la articulación se contrae y se acorta. Del otro lado de la articulación, se observa una contracción excéntrica. Esto significa que el músculo se estira y se alarga. Cuando ambos lados de la articulación funcionan con flexibilidad y de forma coordinada, el movimiento es fluido y de buena calidad.
Para ilustrar la diferencia entre contracción concéntrica y excéntrica, tomemos el ejemplo de una escalera. Al subir una escalera, interviene principalmente la contracción concéntrica: el músculo de la parte superior del muslo se contrae y se acorta para elevar el cuerpo hasta el siguiente escalón. La contracción excéntrica se solicita sobre todo al bajar la escalera: el músculo del muslo se estira hasta que el pie toca el siguiente escalón.
La contracción excéntrica es difícil y requiere fuerza. Si los músculos no son lo bastante potentes para la contracción excéntrica, se hace ruido al bajar la escalera. El músculo no puede retener el cuerpo y el pie cae pesadamente sobre el siguiente escalón. La falta de fuerza se puede compensar acelerando el movimiento. Esto se observa a menudo en los niños que bajan una escalera: corren o hacen mucho ruido.
Además de la fuerza, el control de la contracción concéntrica y excéntrica depende también de la sensibilidad del sistema propioceptivo. Los receptores del sistema propioceptivo se encuentran en las articulaciones y en los músculos. Nos ayudan a sentir el movimiento y a posicionar las articulaciones sin recurrir a la vista.
Con sus tres alturas diferentes, los Hilltops son perfectos para trabajar la contracción concéntrica y excéntrica. Se puede preparar un circuito para que el niño suba y baje de la cima de cada Hilltop como si fuera una escalera. Es posible hacer el ejercicio un poco más difícil variando los niveles para obligar al niño a adaptarse a diferentes alturas. Cuanto más despacio debe desplazarse el niño, más difícil resulta el ejercicio en lo relativo a la fuerza y a la contracción concéntrica y excéntrica.
Por Hannah Harboe, fisioterapeuta

Estudio de caso
Jacob tiene 6 años. Es delgado y pequeño para su edad, y por lo general come poco. A Jacob le gusta moverse, pero le cuesta seguir el ritmo de sus amigos cuando hacen carreras o juegan al fútbol. Se cansa rápido y siente que no es tan fuerte como sus amigos.
Durante la primera consulta, se llega a la conclusión de que a Jacob le gustaría volverse más fuerte. Para poder desarrollar su musculatura y ganar fuerza, es imprescindible que Jacob coma y gane masa corporal. Con un peso demasiado bajo, no existe la base necesaria para desarrollar los músculos. Para aumentar la masa muscular mediante el ejercicio, primero es necesario acumular masa grasa.
A lo largo de nuestra conversación, motivamos a Jacob para que coma alimentos más calóricos y haga ejercicios que puedan hacerlo más fuerte y más rápido.
El primer paso consiste en aumentar su peso. La siguiente cita se fija un mes después. Los padres de Jacob reciben pautas para enriquecer su dieta. Jacob está encantado con la nata en el chocolate caliente, las tostadas de mantequilla de cacahuete y el aceite de oliva en la pasta. Tras un mes con esta dieta, Jacob ha ganado 1,5 kg y muestra una gran motivación en sus ejercicios.
La musculación con pesas no se recomienda para niños en pleno crecimiento, pero se puede practicar perfectamente el fortalecimiento muscular a través del juego. Jacob debe cruzar la habitación empujando a su padre, ayuda en las tareas del jardín, trasvasa la arena del arenero y practica todos los días en las escaleras. Debe subir y bajar las escaleras lo más rápido y luego lo más despacio posible. Se cronometran ambos tiempos y Jacob trabaja con regularidad para batir su récord personal.
En consulta, iniciamos un trabajo de fuerza a través de la contracción concéntrica y excéntrica con la ayuda de los Hilltops. Al principio, a Jacob le cuesta frenar cuando tiene que pasar de una cima alta a una más baja. No tiene la fuerza suficiente para retener su movimiento mediante la contracción excéntrica y está a punto de caer sobre la cima Hilltop más baja.
Comenzamos, por tanto, utilizando los Hilltops como escaleras. Este ejercicio le permite a Jacob tener una idea del objetivo: volverse lo suficientemente fuerte como para poder subir y bajar de los Hilltops a un ritmo regular que le permita controlar sus músculos. El deseo de Jacob es adquirir suficiente fuerza en las piernas para poder pasar de una cima alta a una cima baja de Hilltop sin hacer ruido.
Jacob sigue entrenando en casa y acude a consulta una vez al mes. Su curva de peso aumenta a un ritmo de un kilo al mes. Al cabo de seis meses, Jacob vuelve a estar dentro de la norma. Ahora logra completar un circuito de Hilltops y subir hasta el más alto de los Hilltops con un dominio perfecto de sus pasos. Pero lo más importante es que Jacob se cansa mucho menos y dispone de suficiente energía y fuerza para aguantar la duración completa de un partido de fútbol.

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